Exposición organizada por ANIMACOR y producida por el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) y el Departamento de Audiovisuales del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS).
Del 17 al 30 de Octubre
Horario:
Lunes a viernes de 9:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00
Sábado y domingo de 9:00 a 14:00.
Inauguración: 17th october to 11:30
Palacio de la Merced. Diputación de Córdoba.
Plaza de Colón, 15 14001 Córdoba
Tel. 957 211589 Fax 957 211266.
info@animacor.com gestion@animacor.com
Entrada gratuita.
La intención básica de esta exposición y programa de vídeo es plantear un resumido panorama de la animación internacional actual por medio de la videografía de importantes artistas centrados en el terreno de la animación.
Se han buscado ejemplos y tipologías técnicas diferentes dentro de este medio, desde la más relacionada con el dibujo a la que utiliza el modelado, pasando por la animación en 3D y, en general, las aplicaciones digitales. La educación visual contemporánea que proviene de la televisión (desde muy pequeños, la constante visión de los dibujos animados), de los vídeo-juegos (que son casi únicamente animación), junto a un auge cada día mayor en la publicidad, los vídeo-clips y los largometrajes que emplean éstas técnicas, conforman un sustrato propicio tanto para el público como para los artistas, que ven en este medio algo natural con lo que han convivido desde siempre. Si a todo esto se suma la apertura de la escena artística actual hacia el campo expandido del cine y del vídeo, la propia historia de la animación (próxima en muchas ocasiones a la historia de las vanguardias artísticas y cinematográficas) y su propio carácter híbrido entre el dibujo, la pintura, el modelado... y la filmación, no es de extrañar que ejerza un gran atractivo tanto para los artistas, como para el público.
Las ocho retrospectivas que en este proyecto se proponen de Manu Arregui, Feng Mengbo, Kyupi-Kyupi, Liane Lang, Jordi Moragues, Joshua Mosley, Magnus Wallin y Karen Yasinsky permiten por un lado, y ante todo, conocer a fondo sus diferentes trayectorias y compararlas entre sí, lo cual facilitará al público hacerse una idea de la complejidad, de las diferencias y similitudes que la animación permite a los artistas actuales y, a su vez, adentrarles en una antología de relatos que, seguramente, no les dejarán indiferentes.
Manu Arregui, que sólo trabaja con animación, ha ido construyendo un corpus artístico preocupado por la identidad, abordado desde aproximaciones cinematográficas e influido por lo rítmico, como manera de hablar de un mundo interior ensimismado.
La forma de trabajar y los resultados del grupo japonés Kyupi-Kyupi desbordan cualquier frontera y adentran al espectador en un mundo disparatado y exuberante. Todo menos contención.
La violencia extrema, la división sin matices entre buenos y malos, el individualismo exagerado son características de los vídeo-juegos y de la cultura actual. Feng Mengbo actúa sobre todo esto realizando instalaciones, proyectos en Internet o vídeos.
Cierto ambiente tétrico, personajes de plastilina animados, acciones humanas repetitivas. El tipo de animación que practica Liane Lang es muy consciente de sí mismo, de los roles y consecuencias que implica su utilización y de las transformaciones de sentido que produce.
Cada nuevo trabajo de Jordi Moragues es completamente diferente al anterior: ha buceado en el mundo de los videojuegos, de la ciencia-ficción, en una conocida historia de amor o en un “documental” sobre un determinado animal.
Joshua Mosley se caracteriza por la efectividad de las piezas que ha realizado, invadidas por el lirismo y por una gran voluntad narrativa para crear ficciones que “revelan verdades profundas”, combinando para ello diferentes técnicas.
Los trabajos de Magnus Wallin están cercanos a cierto fatalismo pesimista sobre la condición humana y, también, sobre sus acciones, dentro de una estética cercana a los vídeo-juegos.
Por último, Karen Yasinsky construye físicamente sus protagonistas: sus cuerpos, sus ropas y sus pequeñas cabezas, pero antes diseña sus caracteres. Su animación es pretendidamente rudimentaria y artesanal en un mundo tecnológico.
Juan Antonio Álvarez Reyes
Comisario